Saltar al contenido
Mi Tristeza

Cartas de tristeza cortas

Las cartas de tristeza ya sean cortas o no, nos pueden servir para liberarnos de esa tristeza, o comunicarle hacia la otra persona como nos sentimos. Una carta es más que solo letras, es una forma de salvavidas, así que así sea pequeña, puedes escribirle una carta a esa persona que necesita saber cómo estas. Simplemente, ¡hazlo!

Unas cartas de tristeza y amor cortas

  • Para ti, una triste y pequeña carta de amor.

Para empezar, no sé qué decirte.
No tengo las palabras precisas que describan lo que siento, para eso primero tendría que saber lo que siento. Pero ayer mientras venia camino a casa tuve un ligero tropezón con mi interior. Estoy triste, sola y lo que es peor, no me daba cuenta de eso.
Pero debí darme cuenta por los sueños que tenía y el no permitirme soñar con nada, pero no te escribo esta carta, un poco triste, desesperada y quizá también “rara” para contarte sobre mi soledad o mi tristeza, te escribo porque necesito que sepas, que eres un buen hombre y que ojalá que cada noche al apagar la luz, sonrías y seas muy feliz, porque te lo mereces.

  • Una pequeña carta triste

Recuerdas cuando me cargabas en tu espalda y nada importaba, solo nuestra risa y el amor que nos jurábamos. ¡qué tiempos aquellos! -suspiro.
Esta no es una típica carta triste, y no lo es porque no quiero que sea triste, es más ni siquiera sé si sea una carta, porque aún no se si llegaras a leerla, por el momento solo es una hoja con un poco de mi alma, melancólica, inconforme, solitaria y a veces bohemia.
Atrapada en una vida que no escogí (busco convencerme de ello) y estoy intentando seguir adelante por mis propios medios y miedos, lejos del amor, lejos de la risa y a veces hasta lejos de la misma tristeza. No te pido nada, te exijo ser feliz y olvidarme…

  • Carta de tristeza y amor corta

Escribo esta carta desde un lugar lejano para decirte que te espero en todos los lugares del mundo, y no es para recordarte tus promesas, aunque el fondo quizá escribo esto para mí, para recordarme todos los caminos que tome alguna vez y de los que no he vuelto.
Y no he vuelto porque ya nadie me espera, tengo apenas breves recuerdos de una vida donde fui feliz y el amor le daba sentido a mi vida, pero en algún lugar de los tantos donde he estado, esa chispa se apagó, y tengo tantas preguntas que no se responder.
Tú, por ejemplo, ese misterio extraño y en el que tanto amaba perderme, tanto que termine por perderte a ti. Estoy triste, adormecida, quizá podría ser que morí hace semanas y aun no me entero.

Cartas tristes de amor cortas

¿Qué nos pasó?

Caminamos de la mano, pero un silencio estremecedor resuena en el fondo, mis manos están frías, tus manos ya no le brindan su calor, en el fondo de tus ojos no me encuentro y solo escucho mil preguntas en mi interior. ¿Qué he hecho mal? ¿Por qué si nos iba tan bien? ¿ya no me ama? ¿ya no lo amo? ¿hay alguien más?

Qué más da, caminamos a un abismo; pero ahí vas, saludando a todo el mundo, dándome un beso cada cierta mañana, pero ya no sabe a nada. ¿seré yo? ¿serás tú?
Es otro día donde estamos sin estar.

Dame tu mano

Si fuese tan fácil decirte todo lo que siento, tan fácil como coger un lápiz y rayar en el papel todo lo que siento, pero no. Habría que tener el valor de entregarte ese papel para que todo aquello cobre sentido.  ¡Pero vamos! tendrías que entender a mis ojos que te lo gritan, todo mi ser te dice esto:

Dame tu mano y finge al menos que aún me quieres, y aprétala fuerte como cuando jóvenes, como cuando todo era perfecto y el mundo no se interponía entre nuestra felicidad. Dame tu mano y no la apartes nunca, y mírame, por favor mírame; que es de noche y todos duermen, pero mi alma anhela ser comprendida, por ti que prometiste salvarme.
Me siento muy sola, y necesito desesperadamente que lo sepas.

Dame tu mano una carta de tristeza corta
Dame tu mano – pequeña carta triste

Comparte este post
  • 1
    Share